The Wanderers (1979)

TW1Sinopsis

Nueva York, 1963. En la radio suenan The Four Seasons, Smoke Robinson, The Shirelles y Ben E. King. Las cosas no son fáciles en el Bronx. Los chicos forman bandas callejeras, como la de los Wanderers, integrada por los chicos de origen italiano. Las diferencias con las bandas rivales, a veces de otras razas, son irreconciliables. Y la violencia es el camino más directo para resolverlas.

Análisis

Boulevard Nights, Walk Proud, The Warriors (conocida en Latinoamérica como Los Guerreros) y The Wanderers. ¿Qué tienen en común estas cuatro películas? Todas son de 1979 y pertenecen al boom de las películas sobre bandas juveniles que emergió durante dicho año. Las dos primeras cuentan con una característica en común y es que se enfocan en el estilo de vida delincuencial de algunas pandillas pertenecientes a la población chicana en Norteamérica, mientras que las dos últimas comparten un elemento aún más curioso (y que las ha convertido en películas de culto): representan distintas etapas culturales por las que ha pasado Nueva York tomadas desde el punto de vista de bandas juveniles que parecen salidas de un comic. Así que, si las dos cuentan con esta premisa, hay una clara competencia y una incógnita con la cual iniciar: ¿qué es lo que diferencia un film del otro? ¿Cuál es el mejor?

TW2

Para iniciar, hay que ser sinceros respecto a un asunto: The Wanderers, desde su estreno, siempre estuvo bajo la gran sombra que causó The Warriors, y a pesar de que esta última no recibió muy buenas críticas tras su debut en 1979, produjo un impacto mediático enorme a lo largo de los años hasta el punto en que se convirtió en una referencia clave cuando se habla sobre películas de bandas juveniles. Aun así, debemos tener en cuenta algo y es que The Wanderers fue (y lo sigue siendo) opacada mediáticamente por The Warriors pero esto no significa que sea un fiasco de película. Al contrario, tiene muchísimo por ofrecer. Mientras que The Warriors representa una Nueva York setentera plagada de pandillas peligrosas, cabellos ondulados y música disco y funk, The Wanderers nos lleva al Bronx sesentero lleno de juventud, pelo engominado y rock and roll.

La película comienza presentándonos tres personajes, todos miembros de los Wanderers (la pandilla principal de la película que está conformada por greasers de descendencia italiana): Richie, el líder del grupo, Joey, una persona bastante impulsiva y con problemas intrafamiliares, y Turkey, un personaje que desde el principio quiere renunciar a los Wanderers para unirse a los Baldies (otra de las bandas del film, caracterizada porque todos sus miembros son calvos y bastante peligrosos) y que seguramente odiaremos desde esa primera escena. La secuencia continúa con una emocionante persecución por parte de los Baldies contra los Wanderers, marcada por la canción Wipe Out, un tema clásico de la influyente banda de surf rock The Ventures. Desde este punto, suponemos que la película estará caracterizada por una rapidez en cuanto a narrativa y una gran cantidad de acción, pero tras finalizar esta movida escena nos encontramos con lo que es realmente The Wanderers.

No es un film de pandillas como tal (en realidad las pandillas funcionan como una buena excusa argumental y un tremendo elemento simbólico que personifica el sentimiento de nostalgia por los años ’50 que hace parte de la esencia de esta cinta), es una película acerca de la amistad, la hermandad, la sexualidad, la discriminación racial, pero sobre todo, la madurez y el paso de una época relativamente inocente (la década de los ’50) a otros tiempos mucho más violentos (de la década de los ’60 en adelante) que vendrán cargados con todos esos temas que todo adolescente debe lidiar cuando llega a la adultez.

El problema entra cuando cada uno de estos temas que pretende abordar la película se le intentan embutir al espectador en menos de media hora con unas escenas innecesariamente extensas, además de tediosas, haciendo que los primeros 40-45 minutos del film puedan provocar que algunos espectadores detengan la película y deseen no volver a verla. Sumado a esto, la introducción de ciertos personajes a la historia (como Nina) surgen de una manera forzada y que incluso pareciera que el film se rehúsa a aceptarlos dentro de la trama por la manera en la que fueron ingresados a la pantalla. Pero eso sí, esta es la mala imagen que podría causar la película por intentar de enganchar y vincular emocionalmente al público forzando las escenas de los primeros 45 minutos, sin dejar que los temas y problemáticas que pertenecen al trasfondo de su trama fluyan naturalmente, porque lo que sigue de aquí en adelante es la verdadera cara de The Wanderers: un drama que poco a poco empieza a funcionar como tal, no porque nos haga deprimir y llorar por montones (que es la imagen estereotipada que se tiene sobre el género de drama en Latinoamérica), sino porque nos causará sonrisas, tristezas e incluso, provocará un efecto de nostalgia en nosotros no porque hayamos vivido en la Norteamérica de los años ’50-’60 plagada de greasers y rock and roll, sino por unas significativas secuencias que nos harán reflexionar acerca de lo duro que es aceptar la adultez y dejar atrás, sólo en nuestros recuerdos, todas esas vivencias de la adolescencia.

TW3

Como en toda película, hay ciertos elementos que se destacan sobre otros. En este caso son el magnífico soundtrack de la película, cargado de las canciones más representativas de la época que pretende encarnar el film; las actuaciones, algunas bastante cómicas (como la de Erland van Lidth personificando a Terror, el líder de los Baldies) porque precisamente ésta era la intención; las pandillas, cada una con su propio sello que la hace única, además de representar diferentes grupos raciales propios de Estados Unidos; pero sobre todo, la reflexión que nos deja el film: seamos adultos, aceptemos las responsabilidades que conlleva esta etapa, pero no nos resignemos a olvidar quiénes fuimos y quiénes somos en realidad, guardemos siempre un poco de esa adolescencia.

Entonces, volviendo a la incógnita inicial, ¿qué es lo que diferencia a The Wanderers de The Warriors? ¿Cuál será la mejor película de pandillas de 1979? Es difícil responder este último interrogante puesto que cada película tiene un conjunto de características que las hace únicas en su género. The Warriors, por su parte, genera un sentimiento de nostalgia por los años ’70 y está basada en temas como la hermandad y la lealtad, pero está dirigida de un modo más enfocado hacia la acción, donde mantiene al espectador tenso e intranquilo, sobre todo porque su premisa es la de una pequeña banda de Coney Island que está siendo perseguida por todas las pandillas de Nueva York. Por otro lado, The Wanderers es una nostálgica visión de los años ’50-’60 donde se lidia con temas propios del paso de adolescente a adulto, un drama manejado de una forma más lenta pero que tampoco deja de lado momentos de acción y tensión. Se podría decir que, en cuanto a la temática, es mucho más profunda que The Warriors.

En este caso, si lo que desean es ver una película con trama rápida, acción y multitud de pandillas extravagantes, deben ir por el lado de The Warriors. Pero si lo que desean es un drama trascendental, lleno de momentos icónicos, tanto graciosos como fuertes emocionalmente, deben echarle un vistazo a los greasers del Bronx: The Wanderers.

“Sólo recuerda una cosa… Wanderers para siempre”

TW4LO MEJOR: Las pandillas, las peleas, los dos personajes principales (Richie y Joey), el soundtrack, la ambientación y la simbólica reflexión sobre la madurez.

LO PEOR: Los primeros 40-45 minutos, algunas escenas iniciales innecesariamente extensas y el ingreso de ciertos personajes de forma poco creíble y forzada

LA ESCENA: [SPOILER] Richie, en su despedida de soltero, se distrae un momento y ve a un joven Bob Dylan en sus inicios y a Nina, la mujer con la que traicionó a su novia y a su mejor amigo. Richie se queda contemplando el espectáculo desde lejos pero decide no entrar en él, porque sabe que ese es el inicio de una nueva época a la cual él no quiere pertenecer, así que vuelve con sus Wanderers sabiendo que al llegar la adultez tendrá que abandonar toda esta vida de libertinaje. Con nostalgia, acepta su futuro y recita con sus amigos la canción que mejor lo representa tanto a él como a su pandilla: The Wanderer, de Dion. Del otro lado de la ciudad, se encuentra Joey y Perry dirigiéndose a San Francisco, y más que dirigirse a otra ciudad, están yendo hacia su futuro, dejando atrás la adolescencia pero conservando su espíritu Wanderer.

Puntaje

Invasión de Cine B: 4.3 | 5
IMDb: 7.5 | 10

Rotten Tomatoes:

89% | 100%

Ficha técnica

Título original:

The Wanderers

Fecha de lanzamiento:

4 de julio de 1979
Duración: 117 min.
País: Estados Unidos
Productora: Orion Pictures
Director: Philip Kaufman
Guión: Rose Kaufman, Philip Kaufman
Fotografía: Michael Chapman
Música: Susan R. Crutcher, Phill Sawyer
Reparto: Ken Wahl, John Friedrich, Karen Allen, Toni Kalem, Alan Rosenberg, Jim Youngs, Tony Ganios, Linda Manz
Género: Drama/Cine de pandillas/Cine independiente

Trailer

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s