Mumblegore: la revolución de los cineastas independientes

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Los cineastas independientes siempre han sido los encargados de contrarrestar los productos y pensamientos de Hollywood. Desde los tiempos de John Cassavetes hasta la actualidad se ha vivido esta guerra cinematográfica donde los aspectos a priorizar cambian respecto al objetivo de cada industria. Cassavetes, por ejemplo, consideraba que entre mayor espontaneidad hubiera tanto en la planeación de una película como en el desarrollo de sus personajes, se reflejaría mayor naturalidad y credibilidad, lo que llevaría a hacer de un film un cuadro hiperrealista del comportamiento humano (que era lo que finalmente buscaba). Hollywood no quería esto. Quería estrellas que resaltaran, que se pudieran convertir en un producto netamente comercial que la gente idolatrara, es decir, buscaba una mina de oro que satisficiera sus fines económicos.

En el presente, Hollywood continúa con sus mismos fines pero, obviamente, atrayendo a las nuevas generaciones con los temas cinematográficos de mayor demanda en nuestro tiempo actual. Y a pesar de que Cassavetes ya no está en este mundo para hacerle frente a dicha industria, pudo influir enormemente durante toda su carrera en la creación de una corriente del cine que se empezaría a mover fuera de los círculos mainstream del séptimo arte. Ésta es el cine independiente.

Entonces, ¿quiénes se rebelan contra Hollywood en la actualidad? A decir verdad, muchos. Sin embargo, vale la pena prestarle atención a un pequeño movimiento nacido en Los Angeles generado a partir del cansancio de las historias de terror PG-13 sobre fantasmas, demonios, posesiones y monstruos sobrenaturales. Su nombre es el mumblegore, palabra formada de la unión entre el género gore y el mumblecore. Pero, antes que todo, ¿qué es mumblecore?MG2

Es un género de muy buena aceptación crítica en los Estados Unidos que empieza a llamar la atención por allá en el 2005 con una cinta de Andrew Bujalski (conocido como “el padrino del mumblecore”) llamada Funny Ha Ha, considerada la primera película del género. Caracterizada por un presupuesto diminuto, una temática convencional para los jóvenes de 20 a 30 años, un especial énfasis en los diálogos naturales y una cámara al hombro que junto a unos planos largos dan la sensación de un extremo realismo, definió los aspectos técnicos y filosóficos del mumblecore. Es un género que, en resumidas cuentas, guarda la filosofía Cassavetes, la trae a la contemporaneidad y en un estrecho presupuesto logra contar una historia que se mueva entre el drama y la comedia y trate sobre aspectos comunes de nuestro día a día.

Con los años dicha corriente cinematográfica fue creciendo. Cada vez se iba uniendo un mayor número de directores a esta tendencia puesto que los aspectos técnicos de ella no requerían de un gran sacrificio monetario y humano para construir un film que, por lo menos, fuera presentable.

Siguiendo esta línea de cine barato (hablando en términos económicos), un grupo de directores quiso llevar el riesgo un poco más allá. Querían hacer terror, pero tenían algo muy claro: no querían hacer de ese terror plagado de clichés que intenta igualar los pasos de los clásicos slashers como Friday the 13th (Viernes 13, 1980) o Halloween (1978). Tampoco deseaban crear otra típica y predecible historia de posesiones diabólicas donde el mayor terror es causado por los constantes screamers puestos cada cinco minutos en la película. Lo que buscaban era que el terror no fuese causado por motivos sobrenaturales e inexplicables, sino que se originara a partir de nosotros mismos, es decir, de los humanos. Porque, precisamente, ¿qué más somos nosotros, los seres humanos, que potenciales monstruos? ¿Para qué buscar el miedo en un fantasma o en un demonio cuando una persona normal puede actuar de manera más terrorífica?

MG3De esta forma, heredando los aspectos técnicos del mumblecore como el bajo presupuesto y el énfasis en los diálogos, la filosofía Cassavetes sobre la improvisación en los actores y su desarrollo natural dentro de un papel y el pensamiento Roman Polanski acerca de que el verdadero terror se encuentra en la cotidianidad, nace el mumblegore, un género que reparte sangre, horror y el bello aroma a indie en partes iguales.

Mientras que la industria hollywoodense de terror tiene en pleno auge los falsos documentales, las películas de porno-tortura y los films que incluyen todo tipo de posesiones, el mumblegore ha buscado por su propio camino el respeto de una audiencia que está plagada de todos estos códigos cinematográficos que determinan lo que “sí puede ser terror” y lo que “no lo es”. La forma en la que se ha labrado dicho trayecto es abriéndose paso al círculo mainstream con películas exitosas como You’re Next (Tú eres el Siguiente, 2011), un thriller home invasion donde una familia burguesa es atacada por un grupo de asesinos que ocultan sus rostros con máscaras, V/H/S/ (2012), un film de antología que consta de cinco episodios dirigidos por cineastas independientes (dentro de los que se encuentran Adam Wingard y Ti West, dos personalidades reconocidas en el mumblegore, además de Joe Swanberg, uno de los pioneros del mumblecore), o Cheap Thrills (2013), una comedia negra dirigida por E.L. Katz, otro de los grandes del mumblegore.

Es claro que lo que están haciendo jóvenes como Roxanne Benjamin, Simon Barrett, Adam Wingard y Ti West es sólo el inicio de lo que en un futuro podrá ser una gigantesca revolución del género de terror. Están expandiendo el género, redefiniendo sus barreras y dándole, sin miedo, la espalda a los productos hollywoodenses saturados de los mismos clichés y géneros de hace 20 años. Aunque lo que pretende realizar el mumblegore no es algo nuevo en todo el sentido de la palabra, están haciendo algo diferente en la industria cinematográfica. No sólo nos están dando terroríficas películas que abandonaron lo sobrenatural por lo cotidiano para producirle pesadillas al público, sino que nos están trayendo esa nostalgia por el terror clásico y por los orígenes del cine indie. La revolución cinematográfica acaba de comenzar y el mumblegore es una pequeña mirada a lo que le depara el futuro al cine no convencional.

Películas esenciales para entender el mumblegore

  • You’re Next (Tú eres el Siguiente, 2011) de Adam Wingard
  • V/H/S/ (2012) de Adam Wingard, David Bruckner, Ti West, Glenn McQuaid, y Joe Swanberg, y V/H/S/2/ (2013) de Simon Barrett, Adam Wingard, Eduardo Sánchez y Gregg Hale, Timo Tjahjanto y Gareth Huw Evans, y Jason Eisener.
  • Cheap Thrills (2013) de E.L. Katz
  • House of the Devil (La casa del Diablo, 2008) de Ti West
  • The Sacrament (2013) de Ti West

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