The Gallows (2015)

TG1Sinopsis

Veinte años después de un accidente en el que falleció el protagonista de una obra de teatro de instituto, unos pocos estudiantes de este centro situado en un pequeño pueblo deciden resucitar la fallida producción teatral con la intención de rendir un homenaje en el aniversario de la tragedia…

Crítica

TG2

Después de una extensa campaña de marketing liderada por la Warner Bros., The Gallows por fin está siendo exhibida en diferentes teatros alrededor del mundo desde hace unas pocas semanas. Posiblemente, muchos sabrán de qué película estoy hablando gracias a cierta publicidad realizada por la productora en la que se podía observar el famoso juego del Charlie Charlie seguido de una joven siendo arrastrada agresivamente y el título del film (pueden consultar la propaganda acá: https://goo.gl/eW7Rca). Resulta que muchos, en medio del furor de este reto que generó paranoia colectiva entre los padres de familia, aseguraron tras dicho teaser que la Warner Bros. había inventado el juego sólo para promocionar su película, creando así un rumor que también le dio vuelta a las redes sociales. Pero no, esto sólo se trató de una compañía que aprovechó la gigantesca coincidencia de que el fantasma que aterroriza a los protagonistas de la producción se llamase Charlie y, utilizando lo que estaba haciendo hablar a los jóvenes, crearon una publicidad alusiva al Charlie Charlie Challenge.

Ahora sí, a lo que nos interesa. The Gallows es una pequeña cinta que originalmente fue financiada por amigos de los directores y realizada con un micro presupuesto de $100.000 dólares. Blumhouse Productions la acogió y si bien han salido películas de terror interesantes de allí, como Sinister (2012), Oculus (2014) o Paranormal Activity (2009), también han sido producidas muchas otras poco inspiradas que le apuntan a las fórmulas facilistas del género y se mantiene el presupuesto lo más bajo posible para obtener gigantescas ganancias en taquilla, como lo ha sabido hacer la productora durante varios años (y no hay que mirar esto con malos ojos. Siento admiración por Jason Blum y su negocio, a decir verdad).

La película inicia con una secuencia prometedora. Vemos cómo una obra teatral en un colegio termina de la peor forma posible con uno de los actores muriendo a causa de un accidente en el escenario. Es una escena estremecedora que pretende establecer el carácter del film y da un pequeño aviso sobre lo que el público deberá estar dispuesto a recibir de allí en adelante… y es una lástima que este sea el único momento destacable de todo el metraje. Lo que sigue de dicha secuencia inicial es terrible, y es como un tren imparable de atrocidad donde a medida que avanza, luce más dificultoso que suceda algo que lo salve de estrellarse estrepitosamente.

Desde el comienzo, The Gallows nos deja sin respuesta la pregunta clave que todo found footage debe resolver: ¿por qué los personajes están grabando? Y está bien, debemos suspender nuestra incredulidad para disfrutar de toda clase de obra de ficción, en especial en este género donde momentos de vida o muerte nadie los grabaría en la vida real pero están allí porque si no, no habría película; pero así mismo, la obra debe darnos motivos que nos convenzan de la historia y si se trata del found footage, la cámara (cuya función es la de servir como otro protagonista más) debe estar allí por una razón. Lo vimos en Grave Encounters (2011), donde se recogía material de grabación porque los personajes estaban produciendo un show televisivo, o en el clásico The Blair Witch Project (1999) que giraba en torno a un grupo de jóvenes que estaban grabando un documental. Sin embargo, parece que en The Gallows el único motivo existente para rodar en este formato es el hacerle trampa al trabajo de cámara y montaje.

TG3

La historia, a medida que se desenvuelve, empieza a dar giros cada vez más ridículos, sumándole un tedioso primer acto donde se nos presentan los personajes de la forma en la que siempre lo hacen en el metraje encontrado. Nos muestran las tonterías que hacen, cómo disfrutan su juventud y la clase de cretino que es Ryan, el que graba todo el tiempo. Es algo que ya hemos visto cientos de veces en otras películas pero que puede ser una manera efectiva de dar a conocer los protagonistas teniendo en cuenta las limitaciones del género. Tristemente, este no es el único cliché del que se aprovecha el film, sino que progresivamente desenmaraña una cadena de tópicos que ya conocemos de memoria.

Ante la falta de una buena ambientación que le produzca tensión o miedo al espectador, la película recurre constantemente a los jumpscares que incluso se tornan bastante predecibles (más de lo que son por naturaleza). De hecho, pareciera como si todo el tiempo los directores estuviesen tomando decisiones creativas que sirven de excusa para aliviar la falta de algo. Por ejemplo, un caso puntual bastante risible es que ante la limitación del formato y la carencia de una narrativa sólida, hay cierto momento en la película donde el protagonista se queda sin su cámara (otro personaje la tiene en un lugar diferente) y decide agarrar el celular, abrir una aplicación de visión nocturna y seguir grabando. Yo entiendo que los jóvenes de esta generación seamos narcisistas y estemos en la época del Instagram, del Snapchat, del Vine, etc. pero en un momento crítico, ¿lo primero que se le puede ocurrir a alguien es sacar su smartphone y grabar sin ningún motivo? ¡¿En serio?! ¿De esa manera pretenden arreglar la forma en la que están contando su historia?

The Gallows es uno de los grandes desaciertos del horror de este año. Tampoco debemos suponer que actualmente el género está muerto puesto que recientemente se han tenido propuestas geniales (véase It Follows o The Babadook), pero películas como ésta sirven de memorándum para que los nuevos cineastas analicen lo gastado que se encuentra el found footage y cómo éste pide a gritos que renueven su fórmula. No es un género que debería ser reciclado puesto que la sensación de vivir el terror en primera persona aun logra ser efectiva cuando está en buenas manos, pero sí necesita films que se atrevan a probar cosas nuevas.

TG4LO MEJOR: Sólo dura 81 minutos

LO PEOR: Que la campaña de marketing haya sido más efectiva que la película

LA ESCENA: La cruda secuencia inicial en la que vemos cómo una obra de teatro termina con la muerte accidental de uno de los actores. Hay que darle crédito a esta escena.

Puntaje

Invasión de Cine B: 1.5 | 5
IMDb: 4.6 | 10

Rotten Tomatoes:

14% | 100%
Metacritic: 30% | 100%

Ficha técnica

Título original:

The Gallows

Fecha de lanzamiento:

10 de julio de 2015
Duración: 81 min.
País: Estados Unidos
Productora: New Line Cinema, Blumhouse Productions, Management 360, Tremendum Pictures
Director: Travis Cluff, Chris Lofing
Guion: Travis Cluff, Chris Lofing
Fotografía: Edd Lukas
Música: Zach Lemmon
Reparto: Reese Mishler, Pfeifer Brown, Ryan Shoos, Cassidy Gifford
Presupuesto: USD $100.000
Género: Terror sobrenatural/Found footage

Tráiler

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